Venezolanos en Perú plenaron centros de votación hasta altas horas de la noche

Margit Pérez.-

En su lucha por una Venezuela próspera y libre, la ONG Unión Venezolana en Perú con la MUD, organizaron la consulta popular que movilizó a más de 11 mil peruanos en Lima, de una manera disciplinada y sin contratiempos.

Aunque el proceso de participación en la Consulta Popular en contra del Gobierno de Nicolás Maduro se inició a las 7 de  la mañana como se tenía previsto, a las 9 de la noche del histórico 18 de julio de 2017, aún se encontraban abiertos los centros de votación en Lima, donde se tenía un estimado de participación de 11 mil personas a las 8 de la noche.

El cercado de Lima y el distrito de Miraflores eran los sitios donde se ubicaban los centros de participación de Lima, además de 3 centros en el interior del país, ubicados en las provincias de Arequipa, Trujillo y Chimbote, todos ellos con masiva participación de venezolanos que residen en el país andino.

Los venezolanos con la alegría que los caracteriza, soportaron la cola para votar si, si, si a las preguntas de la consulta en contra de la Asamblea Nacional Constituyente, solicitando el respeto de la Constitución por parte de las Fuerza y la renovación de los poderes públicos.

Marta Fernández, coordinadora de la consulta en Lima manifestó que la respuesta de los venezolanos en Venezuela y en el mundo eran un ejemplo para el CNE, porque era un proceso organizado por los ciudadanos, que se había hecho en tiempo récord y con una masiva participación que los había dejado incluso sin material de votación, situación que solventaron rápidamente,  pues se quedaron cortos en los cálculos de la participación.

Por su parte Oscar Pérez, organizador del evento electoral en Perú junto a la Mesa de la Unidad Democrática dijo “Hoy los venezolanos estamos decidiendo la democracia y el futuro, hoy estamos enviando un mensaje claro y es que preferimos contar votos que contar muertos, esta participación superó las expectativas que ya eran amplias, pero lo que queda claramente evidenciado es que hay hambre de democracia”.

16 mesas instaladas solo en Miraflores permitieron la participación masiva de los venezolanos en Perú, quienes bailaron al ritmo de tambor, salsa, joropo y todos los ritmos caribeños que se les presentaron con cornetas o grupos musicales improvisados como fue el caso de dos violinistas y un trompetista que se conocieron en el sitio y se unieron para interpretar clásicos como “Venezuela”.